lunes, 9 de mayo de 2016

ESPECIAL: ANIMALES FANTÁSTICOS Y DÓNDE ENCONTRARLOS 1



Musa, dime del hábil varón que en su largo extravío, tras haber arrasado el alcázar sagrado de Troya, conoció las ciudades y el genio de innúmeras gentes.

Homero (inicio de la Odisea)

Todos los fanáticos de Harry Potter (entre los que yo me incluyo) están emocionados con el lanzamiento de la próxima película ambientada en el mundo mágico. Una película basada en el libro del mismo título, que aporta información extra sobre numerosas criaturas mitológicas.
Pero ¿qué hay de verdad en los datos aportados? ¿Existe alguna relación con seres reales? Y ¿hasta qué punto se basa el libro en la mitología original presente en textos antiguos?



Puesto que la lista es enorme, haré una selección de los más interesantes. Si alguien siente especial curiosidad por alguna criatura que no haya mencionado (ya sea en esta entrada o en otras anteriores) también puede decírmelo en los comentarios y haré lo que esté en mi mano para solucionar sus dudas.

LA ACROMÁNTULA
El libro las describe como arañas originarias de la jungla de Borneo. Su cuerpo está cubierto de pelo y sus patas pueden alcanzar los cuatro metros de largo. Son venenosas, carnívoras y pueden comunicarse con los humanos.
¿Pero qué información aporta el folclore popular? Las arañas, ya sea por su morfología o su comportamiento, han suscitado en todos los continentes y en todas las épocas reacciones muy diversas, que van desde una sincera fascinación a un rechazo total. En distintos mitos se las presenta como símbolo de la paciencia, del destino, y de la erudición, pero también se las asocia con la muerte y distintos tipos de maldiciones. Es quizás un animal famoso por su naturaleza dual.
En las leyendas griegas destaca Aracne, bordadora experta, a quien Atenea transformó en araña después de que esta ofendiera a los olímpicos con uno de sus tapices. Como se puede observar, Aracne no era precisamente famosa por su sentido común.
De África nos llegan historias sobre Anansi, el dios-araña, que ha recibido distintos nombres en otros continentes. En América, los Lakota tienen al dios Iktomi y en Japón, los Tsuchigumo, denominación que está sujeta a diferentes interpretaciones.
Hoy por hoy, sin embargo, las arañas más grandes conocidas (como la Goliat) no superan el tamaño de un brazo humano, si bien siguen siendo peligrosas. Esta especie se puede encontrar en las selvas ecuatoriales, donde excavan túneles para ocultarse. Sobre su comportamiento, se sabe que pueden llegar a alimentarse de animales pequeños, y pese a que su mordedura no es mortal, duele como el infierno. También lanzan sus pelos urticantes para defenderse.  Los yanomami también se las comen (y el procedimiento que utilizan para atraparlas es bastante curioso).

EL CENTAURO
J.K. Rowling los describe como criaturas con cabeza y torso humanos, unidos a un cuerpo de caballo. Pueden hablar, pero por lo general tienen costumbres muy personales y no suelen congeniar bien con los humanos. También poseen conocimientos diversos sobre arquería, curación y astronomía.

En líneas generales esta información no difiere mucho de la imagen clásica, si bien el conocimiento antiguo es infinitamente más extenso. El más famoso fue Quirón, considerado uno de los centauros más sabios, capaz de entrenar a héroes y aconsejar a dioses. (Un centauro más bien sociable y descendiente de la misma rama que los Olímpicos, a diferencia de otros de sus congéneres). En teoría la palabra centauro procede del griego y significa «Matador de toros», pero parece que se trata de un concepto erróneo, ya que los verdaderos centauros eran un pueblo bélico de Tesalia y probablemente el verdadero significado procedía de «Kenteo»: espolear, fustigar, y aguijonear (algo que puede estar relacionado con el tiro con arco y el dominio de la equitación). Aunque también se discute si era un pueblo ganadero que se dedicaba a la caza de toros. De cualquier manera se dice que pasaban tanto tiempo sobre el caballo que parecían unidos a él (comían, tenían relaciones y guerreaban subidos a la grupa).
La idea de que la parte inferior de un centauro pertenecía a la de un équido, no obstante, se popularizó tras los textos homéricos. En realidad al principio se creía que eran mitad cabra (como los sátiros) o se incluían las patas delanteras como si fueran piernas, quedando las restantes como parte de los cuartos traseros. También afirmaban que su sangre era venenosa y que una persona podía enloquecer si  entraba en contacto con ella (tal y como le sucedió a Hércules).
Otro aspecto interesante es la ausencia de las hembras de la especie, o centáurides, de las que ya hablaré en la entrada específica sobre los centauros.
El DRAGÓN
En Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos nos hablan de varias especies distintas (son al menos diez) y de lo difícil que es ocultarlas de los muggles. Los poderes curativos o las aplicaciones de distintas partes de su cuerpo, como la sangre, los órganos o los cuernos, son numerosos. También sostienen que la hembra es más grande y agresiva que el macho y establecen sus hábitats en varios puntos del globo, ya sea China, Rumanía, Noruega, o Reino Unido. Casi todos son dragones escupe-fuego, pero su furia y costumbres alimenticias difieren de unos lugares a otros.
En este apartado del libro también se inspiran en la mitología clásica. Hay testimonios sobre estos seres desde épocas muy antiguas. En griego, no obstante, la palabra utilizada significaba tanto dragón como serpiente.
 Asimismo, abundan las representaciones y las leyendas en las que se los presenta tanto como dioses como criaturas temibles sedientas de sangre. La teoría más aceptada es que si alguna vez existieron, seguramente coincidieron con los dinosaurios y se extinguieron en época medieval. Y es que la similitud de estas criaturas con los dinosaurios es tan evidente que son muchos los teóricos que afirman que toda la imaginería nació a raíz del hallazgo de fósiles. En el caso del Tyrannosaurus Rex, la hembra también era más grande y más agresiva que el macho ¿coincidencia? No lo creo.
Puede que la habilidad de escupir fuego se añadiera más adelante, ya que en las cuevas no es difícil confundir marcas negruzcas producidas por el manganeso con presuntas marcas de quemaduras. De cualquier manera hay muchos animales con mecanismos de defensa que incluyen la secreción o el lanzamiento de chorros de veneno. Para producir fuego, serían necesarias bolsas internas de hidrógeno, y algún sistema que permitiera al animal expulsarlo sin sufrir daños internos. Improbable, pero no imposible. Esto se ha estudiado a fondo en el documental Dragones: una fantasía hecha realidad.
Las propiedades de la sangre de dragón se pueden observar también en mitos bastante conocidos, como en el Cantar de los Nibelungos, donde el príncipe Sigfrido se baña en sangre de dragón y su piel se vuelve invulnerable (salvo en una parte de la espalda que no entró en contacto).
La presencia de dragones en la mitología nórdica es habitual (por ejemplo en el poema de Beowulf) y están relacionados a nivel simbólico con la avaricia y la acumulación de tesoros.
Otras leyendas, en el norte de España, hablan del Dragonuco, animal que habitaba una playa del pueblo cántabro de San Vicente de la Barquera, o el Culebre de Navascués (más parecido a una serpiente gigante y con costumbres mucho más pacíficas). Y en Alemania destaca la historia de Hans de Frankenstein, que dio su vida para vencer al dragón que se había instalado en la única fuente de agua de la zona, impidiendo que los locales pudieran beber o abastecerse. En esta historia también insisten en que todo el dragón era venenoso.  En la mitología griega hablan de un dragón o serpiente gigante que guardaba el vellocino de oro, y en oriente se asocian también a criaturas pacíficas y benefactoras, en contraposición a la ideología europea cristiana, donde figuran como una representación del mal.

LAS HADAS
Es quizás en las descripciones de Hadas donde se han producido más modificaciones a lo largo de los años. En el libro se habla de ellas como seres de pequeño tamaño, de escasa inteligencia, incapaces de comunicarse correctamente y con un carácter variable y presuntuoso. En cuanto a su aspecto, dicen que su altura varía de dos a trece centímetros y en general se parecen más a los insectos en su forma de actuar y reproducirse. Tampoco poseen una magia demasiado poderosa ni usan varita.
Esta descripción se aleja mucho de la imagen original, que también es muy heterogénea dependiendo de la época y la región. Igual que en el caso de los dragones, hay muchas especies de hadas. Algunos ejemplos los constituyen las peris orientales (a las que pertenecía Morgana) que eran similares a diosas. Otras son las ninfas y las dríades griegas, asociadas a los elementos naturales. Las damas blancas han disfrutado de una prensa variable en países de Centroeuropa o países del norte, donde también aparecen figuras malignas o vengativas. En teoría estaban organizadas en reinos y pese a poder casarse con hombres y tener aficiones parecidas a las de las mujeres humanas, había diferencias casi insalvables en su forma de entender el mundo y en su comprensión de las relaciones de los seres vivos con el planeta. Las descripciones más modernas (y las que se han incorporado en los libros infantiles) las describen como mujeres de pequeño tamaño, graciosas y caprichosas, y suelen dejarse ver por los niños debido a su debilidad por la inocencia.

El término hada, proviene del latín «Fatum» y significa destino. Se les atribuía la capacidad de profetizar,  y a menudo se las confundía con brujas. Puesto que podían transformarse a voluntad debido a su naturaleza etérea, las diferencias entre unas y otras en lo tocante a sus características físicas eran inabarcables, y sus habilidades tampoco seguían un patrón definido, pudiendo encontrar ejemplos de hadas de inteligencia humana o superior, y hadas de capacidad cognitiva más cercana a la de los animales. No obstante, poseían una organización jerárquica (algo que también es habitual en el reino animal). Tienen por lo tanto una reina y un rey (Oberón y Titania) y celebran asambleas anuales donde deben dar cuenta de sus actividades, pudiendo ser castigadas o recompensadas por la forma en la que se han servido de sus habilidades mágicas.
Su poder, era más bien de tipo natural y también eran famosas por conceder deseos (están relacionadas con los Leprechauns en este aspecto).
Su presunta inmortalidad ha sido puesta en entredicho en numerosas leyendas. En unas, se dice que están obligadas a adoptar la forma de un animal durante un cierto período de tiempo cada año, momento en el que pueden ser víctimas de los depredadores o de los cazadores. Son también vulnerables al contacto con el hierro frío (mortal en general para los seres feéricos).

LA ESFINGE

En AFYDE (a partir de ahora lo llamaré así para abreviar), nos presentan a la esfinge como una criatura egipcia de gran inteligencia, con la cabeza de una mujer y el cuerpo de un león. Es, según el libro, una guardiana de tesoros (como los dragones) y tiene por costumbre formular acertijos o enigmas a los desdichados que se cruzan en su camino. Si la respuesta no le satisface se vuelve violenta y devora a su presa.
Desde mi punto de vista, es poco lo que se dice de un ser mitológico con un número tan grande de historias y posibles interpretaciones a sus espaldas. Algunas de ellas son tan curiosas que sería un pecado no incluirlas en esta entrada.
En la mitología clásica, las esfinges eran propias del mundo egipcio y oriental-babilónico. Sus estatuas se erigían a la entrada de los templos o junto a las tumbas de los faraones, de ahí su relación con la protección de tesoros, y eran símbolo de virtudes como el poder o la velocidad, así como de su relación con las fuerzas del Más Allá. El aspecto de la esfinge egipcia era diferente del de la griega; y aunque a veces se la representaba como un león echado con rostro de hombre barbado, podían intercambiar su cabeza con la de otros animales dependiendo del dios al que quisieran adorar.
En el territorio griego se la asociaba con la más terrible de las muertes y se establecía su principal lugar de asentamiento en Beocia. Este monstruo era fruto de las relaciones de Orto y Equidna y su nombre significaba «estranguladora». Sus características físicas en el ámbito heleno eran las siguientes: cabeza y busto de mujer (algo que pone en evidencia la misoginia griega predominante en la época), cuerpo de perro, patas de león, cola de serpiente y alas de águila a ambos lados del lomo. Solía devorar a sus víctimas cuando fallaban los enigmas planteados y si el aludido acertaba, o bien se suicidaban, o sometían a su víctima a nuevos acertijos hasta que fracasaba en el intento (eso si es que no la mataba antes por simple comodidad). De esto se deduce que no siempre jugaban limpio y que este monstruo no se granjeó una reputación tan temible por nada.
El episodio más conocido entre todas las historias de esfinges lo protagonizó Edipo, quien resolvió el conocido enigma «¿Quién anda por la mañana a cuatro patas, por la tarde sobre dos y por la noche sobre tres?».  No hay unanimidad sobre por qué la Esfinge se encargaba de martirizar a todo bicho viviente que se aproximaba a Tebas, pero casi todos coinciden en que había devorado a miles de personas antes de ser derrotada.
Sin embargo, hay una interpretación que difiere totalmente de las creencias populares, y que parece esconder hechos con un cierto trasfondo histórico.

Existe una leyenda que habla sobre Esfinge, apodo que se le dio a una hija legítima del rey Layo y sacerdotisa del oráculo de Tebas, que tras la muerte de su padre tuvo que defender el trono de las garras de sus hermanos bastardos. Cuando pugnaban por el gobierno de la ciudad, los sometía a pruebas de dificultad insalvable. Si fracasaban ordenaba su ejecución, y así hacía tiempo hasta la llegada de un heredero legítimo (una tarea que le había sido confiada por su propio padre). 
Varios años después, Edipo superó la prueba, y ella, sintiéndose a disgusto con la situación (pues eso significaba que sería apartada del gobierno de la ciudad), reunió a un grupo de mercenarios y se dedicó a causar estragos en la región, asaltando a caminantes y provocando luchas internas. En una última batalla Edipo mató a su hermana, y su historia estuvo a punto de desaparecer en forma del monstruo alado del que todos hemos oído hablar.

2 comentarios:

  1. Muy buena entrada!! Me ha parecido súper curioso, me encantan las leyenads y ver qué cogió de ellas Rowling para luego dar forma a las suyas propias. Un besito!

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    1. Me alegro de que te haya gustado. Todavía me quedan otras dos entradas más de este tema (y eso que he quitado algunas criaturas de la lista, porque el trabajo de documentación era monumental). Pero reconozco que lo he pasado bien escribiendo la entrada. Hay tanta chicha que es difícil saber qué pongo y qué no.
      ¡Hasta pronto!

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