sábado, 19 de abril de 2014

Los niños de Hamelin


En la actualidad las desapariciones de niños son habituales y las noticias sobre dichos sucesos se cuentan entre las más terribles, junto con guerras, hambrunas y catástrofes diversas. Las redes de tráfico de órganos, de trata de blancas y demás organizaciones delictivas que utilizan a niños para cubrir las demandas, no son un cuento de hadas, sino que son reales y forman parte del lado oscuro de la especie humana. Pero, como muchos podrán imaginar, no se trata de algo nuevo. Las leyendas sobre niños secuestrados se remontan a épocas anteriores a la nuestra y son muy abundantes. Tan numerosas que resultan alarmantes. Ya sean flautistas, el hombre del saco, o seres mitológicos los culpables, el rapto de bebés, niños y jóvenes ha sido una constante a lo largo de toda nuestra historia.

Y quizás uno de los acontecimientos más tristes tuvo como protagonistas a los niños de una ciudad de la Baja Sajonia, en Alemania. Los hijos de los habitantes de Hameln.
La conmoción que sufrieron sus padres fue tal, que comenzaron a contar todos los días transcurridos desde aquel fatídico 22 de Junio de 1284, en que sus hijos fueron secuestrados.
Los hermanos Grimm refieren en su leyenda, que en el ayuntamiento había una inscripción que rezaba lo siguiente:

En el año de 1284 del nacimiento de Cristo fueron raptados en esta ciudad de Hamelin 130 niños en ella nacidos, perdidos en el monte, por culpa de un flautista.

viernes, 11 de abril de 2014

Herón de Alejandría

El mundo antiguo estaba repleto de maravillas mecánicas. No se trataba de artefactos comunes, pero eran tan reales como la televisión o los robots que vemos actualmente cuando nos levantamos por las mañanas. Los antiguos inventaron máquinas de guerra cuya tecnología estaba cientos de años por delante de lo que cabría esperar, instalaron puertas que se abrían solas en las entradas de los Templos, construyeron autómatas con forma humana que se movían en un espectáculo teatral, acompañadas de decorados que cambiaban de sitio en espacios de tiempo totalmente controlados matemáticamente.

Herón de Alejandría vivió en ese tiempo, en el llamado período helenístico. Una época en la que la filosofía, el arte o la ciencia conocieron una asombrosa edad dorada.
Y el corazón de ese mundo de conocimiento, lo constituyó una enorme ciudad situada en la costa norte del reino Ptolemaico de Egipto: Alejandría.
Una urbe tan descomunal, que en unos tiempos tan alejados, llegó a albergar en su interior hasta un millón de personas.

domingo, 6 de abril de 2014

Medea


Existen pocos personajes mitológicos tan conocidos y al mismo tiempo, tan misteriosos como Medea.
Su figura fue demonizada por los cristianos y se la presentó como una mujer despiadada, manipuladora e insensible, con  tendencias propias  de una «psicokiller».  Pero ¿qué es lo que sabemos sobre ella realmente?
Las lagunas sobre su origen se remontan a su propio nacimiento, siendo diversas las teorías manejadas por los estudiosos del tema.
Sobre su padre hay pocas dudas — lo que no es poco, si tenemos en cuenta el historial de casi todos los protagonistas de las historias griegas— y las fuentes concuerdan en que Medea era hija del rey de la Cólquide, Eetes.
Eso la convertiría en nieta del titán Helio (el sol) y de Circe. Su abuela aparece como su tía en otros textos, pero esta es la opinión más extendida.
Resultaría más creíble que fuera al revés, puesto que Circe mantuvo una relación con Ulises, famoso héroe de la Guerra de Troya, que era joven cuando el Rey Príamo, contemporáneo de Jasón, era ya un anciano.