viernes, 27 de junio de 2014

Perenelle Flamel, la otra alquimista



A estas alturas del siglo XXI, en plena Era de la Información, a muy poca gente le resultarán desconocidas las historias que circulan sobre la Piedra Filosofal o Nicolás Flamel, el famoso alquimista del siglo XIV. Pero, como suele ocurrir en la Edad Media, las mujeres y sus hazañas quedan muy por debajo de su verdadero nivel y en ocasiones sus acciones desaparecen, eclipsadas por las de sus esposos, padres o hijos varones.

Es por ello que me gustaría resaltar algunos detalles sobre la vida de una mujer: Perenelle Flamel. Fue una persona adelantada a su tiempo, que compartió sus alegrías, sus penas y por supuesto su esfuerzo intelectual, con su marido.

domingo, 1 de junio de 2014

La Caza de Brujas



«Hágase saber que todos aquellos a quienes por lo común se llama hechiceros, y también los diestros en el arte de la adivinación, incurren en delito penado por la muerte […] Es ilegal que cualquier hombre practique la adivinación; si así lo hace, su recompensa, será la muerte por la espada del verdugo. También existen otros que con encantamientos mágicos procuran quitar la vida a personas inocentes, […] estos criminales deben ser arrojados a los anímales salvajes. Y la ley permite que cualquier testigo sea admitido como probatorio contra ellos….Y se permite el mismo procedimiento en una acusación de herejía.  […] Porque la brujería es alta traición contra la Majestad de Dios […] Y deben ser sometidos a tortura para hacerlos confesar. Cualquier persona, fuese cual fuere su rango o profesión, puede ser torturada ante una acusación de esa clase, y quien sea hallado culpable, aunque confiese su delito, será puesto en el potro, y sufrirá todos los otros tormentos dispuestos por la ley, a fin de que sea castigado en forma proporcional a sus ofensas»

(Summa sobre el Libro 9 del Códice, palabras de Godofredo de Fontafnes)
 Referencia sacada del Malleus Malleficarum, o Martillo de Brujos