lunes, 11 de septiembre de 2017

Momias y Maldiciones: Realidad y Ficción



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En Egipto llamaban a las bibliotecas «el tesoro de los remedios del alma». En efecto, curábase en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás.
Jacqes Benigne Bossuet
    

Las momias en el cine.

Tras el estreno en la gran pantalla de la última entrega de La Momia, me siento en la obligación de escribir una entrada informativa al respecto. No es ningún secreto que las momias, al igual que los zombis, han alcanzado una fama nada desdeñable entre el gran público. En el cine de terror ocupan el podio junto a vampiros, muertos vivientes, hombres lobo, demonios y fantasmas. Pero la realidad sobre las momias y las presuntas maldiciones que protegen sus tumbas es, si cabe, aún más interesante de lo que las películas dan a entender. No hace falta caer en el sensacionalismo para comprender la importancia que han tenido las prácticas de enterramiento de la antigüedad en nuestra forma de ver el mundo. El deseo de sobrevivir a la muerte es una obsesión constante para los seres humanos. Y si esa obsesión no podía ser satisfecha en nuestro mundo, debía por fuerza ser satisfecha en otro. El Más Allá, El Otro Mundo, el Cielo, el Paraíso, el Valhala…son los lugares escogidos como destinos para el transcurso de unas esperadas vacaciones eternas.