sábado, 10 de noviembre de 2018

ESPECIAL: Los Gigantes. La Raza perdida. Parte 1


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“Cuando comenzaron a multiplicarse los hombres sobre la tierra y tuvieron hijas, viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron de entre ellas por mujeres las que bien quisieron”
Génesis. 6 (1-2)

La presencia de gigantes en numerosos pasajes de la Biblia, ha sido un tema «picante» en lo que respecta a las teorías que afirman que hace unos pocos miles de años, los humanos no estaban solos. Todo el mundo ha oído hablar de animales de proporciones épicas. Desde el famoso Kraken (descubierto por la ciencia hace relativamente poco), a osos de tal tamaño que habrían dejado a cualquier cazador con la mandíbula colgando, y serpientes o tiburones de dimensiones prehistóricas. Pero en cuanto se habla de seres humanoides de más de dos metros y cuarenta centímetros de altura, todos, desde arqueólogos a científicos y gente de a pie, se echan las manos a la cabeza.


Estas leyendas, lejos de ser originales, están basadas en otras más antiguas. Como sucede con otras criaturas míticas, los gigantes están presentes en el folklore de muchos pueblos, desde Grecia a Centro Europa, pasando por las regiones atlánticas, mediterráneas, nórdicas, hindúes, americanas etc. y lo que se cuenta en ellas da qué pensar.
Pero comencemos por el principio. ¿Qué es un gigante? Son humanos —en términos generales— de unas dimensiones muy superiores a la media que, según las distintas versiones, vivían en la Tierra desde época prehistórica y que convivieron con los humanos, al menos, hasta la Edad Antigua.

Para no tener pruebas fehacientes de su existencia, son, como los vampiros y los hombres-bestia, famosos en casi todas las mitologías y religiones. Y aunque cierta información parece producto de la fantasía, otros datos son mucho más verosímiles.

GIGANTES EN SÚMER
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En la mitología sumeria, más en concreto en la epopeya de Gilgamesh, se describe tanto al propio Gilgamesh como a su compañero Enkidu como gigantes de casi seis metros de altura.
Desde luego, no tenían problemas para bajar cosas de las estanterías.





GIGANTES Y CÍCLOPES EN LA ANTIGUA GRECIA

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Los griegos consideraban a los gigantes descendientes de Urano y Gea, y eran una suerte de titanes secundarios, de fuerza y tamaño sorprendentes y aspecto antropomórfico. Algunos de ellos ofrecían una apariencia humana, y otros también exhibían características bestiales (desde alas a colas de serpiente, pasando por un número ingente de brazos o un número insuficiente de ojos). De ellos nos hablan Homero, Hesíodo, Apolodoro, Ovidio, y Pausanias. Estos autores convirtieron a los gigantes en personificaciones de terremotos y cataclismos, y se sirvieron de ellos para explicar los cambios geológicos de la tierra, como el resultado de sus luchas contra los titanes o sus desavenencias con los dioses.
En la mitología griega, además, realizan una serie de diferenciaciones entre tipos o clases de gigantes: Los de tipo «primigenio», por un lado, y por otro, los cíclopes, que, aunque no dejan de ser gigantes, poseen características propias. Entre los gigantes de tipo primigenio destacan los Hecatónquiros (dotados de cien manos y cincuenta cabezas cada uno) sus nombres eran Coto, Briareo y Giges. Los siguientes fueron los cíclopes, gigantes de un solo ojo. Según la versión griega, estos nacieron de la sangre de los genitales de Urano. Puesto que representaban una amenaza para su padre, este resolvió encerrarlos en el Tártaro, pero Zeus los liberó más adelante, y los reclutó para luchar contra los titanes.

Los olímpicos lucharon también contra los gigantes, y es en este momento cuando nos hablan de varios de ellos: Alcioneo, Porfirión, Palas, Encédalo, Efialtes, Éurito, Reto, Clitio, Mimante, Polibotes, Hipolito, Gratión, Agrio, Toante…en total eran alrededor de cien hermanos.
Resultado de imagen de cíclopes pinturaOtros gigantes mencionados en la tradición griega son: Orión, Ticio, los Alóadas, Anteo, Alpo, Atlante, Gerión o Tifón.

De los cíclopes, en cambio, se dice que eran grandes artesanos o pastores, y pese a su naturaleza salvaje, eran mucho más civilizados que los anteriores. Alcanzaron gran popularidad en la Odisea, y la teoría más extendida sobre por qué tenían un solo ojo, nace del hallazgo de cráneos de elefante en Creta y otros lugares de Grecia. Las mujeres también solían usar una planta en sus preparados medicinales que en ocasiones provocaba malformaciones en los fetos, dando lugar a que nacieran con un solo ojo en la frente.

GIGANTES EN LA BIBLIA
De Grecia, por lo tanto, existen referencias más que suficientes. Pero sin duda, las que han dado más que hablar han sido las que aparecen recogidas en la Biblia cristiana. Los fragmentos que hablan de los gigantes aparecen en el Antiguo Testamento, y son bastante descriptivos. En total, estas criaturas aparecen en 13 fragmentos, pero solo mencionaré los más relevantes:

«Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre» (Génesis, 6)

«También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos» (Números, 13)

«Por tierra de gigantes fue también ella tenida; habitaron en ella gigantes en otro tiempo, a los cuales los amonitas llamaban zomzomeos» (Deuteronomio 2)

«Porque únicamente Og rey de Basán había quedado del resto de los gigantes. Su cama, una cama de hierro, […] La longitud de ella es de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, según el codo de un hombre. […] toda la tierra de Argob, que se llamaba la tierra de los gigantes, lo di a la mitad de la tribu de Manasés.» (Deuteronomio 3)

«Isbi-benob, uno de los descendientes de los gigantes, cuya lanza pesaba trescientos siclos de bronce, y quien estaba ceñido con una espada nueva, trató de matar a David» (Samuel, 21)

«Después hubo otra guerra en Gat, donde había un hombre de gran estatura, el cual tenía doce dedos en las manos, y otros doce en los pies, veinticuatro por todos; y también era descendiente de los gigantes.» (Samuel 21)

«Estos eran descendientes de los gigantes en Gat, los cuales cayeron por mano de David y de sus siervos» (Crónicas, 20)
También hay otra referencia a Goliat, de quien se dice que era natural de Gat también.

«¿Acaso, siendo joven, no mató a un gigante y extirpó el oprobio del pueblo, cuando lanzó una piedra con la honda y abatió la arrogancia de Goliat

Imagen relacionadaResultado de imagen de polidactilia funcionalDe estos fragmentos se pueden deducir varias cosas. La primera, el tamaño y algún dato genético de los gigantes de la Biblia. Los primeros medían alrededor de 4 metros (si pasamos de codos a centímetros), mientras que sus descendientes fueron encogiendo, seguramente debido al mestizaje. De ahí que los últimos de la raza de los gigantes midieran poco más de dos metros y medio. También destacan que tenían seis dedos en manos y pies. Este dato parece trivial, pero no lo es. Entre los humanos también domina el gen de la polidactilia, y existen personas que tienen seis dedos en cada mano o también en cada pie. Es natural pensar que el tamaño influyera en esta adaptación. 
La lanza de la que se habla en el fragmento anterior pesaba unos 3,3 kg. No parece exagerado en sí, pero si tenemos en cuenta que el peso medio de una lanza humana normalmente no supera el kilo y medio, el cálculo habla por sí solo. Aún así, está muy lejos de ser una exageración. Vamos, que ni David era tan pequeño, ni Goliat era tan grande. 2,70 o incluso 3 metros es una altura respetable, (los jugadores más altos de la NBA miden alrededor de 2, 30 metros, para que os hagáis una idea) pero no tanto como para que los hebreos, que eran pequeños, pero matones, se retiraran por las buenas. Menos aún, si tenemos en cuenta que eran el pueblo elegido.

Así mismo, queda bastante claro, si tenemos en cuenta estos datos, que los últimos gigantes guerrearon contra los hebreos, y poco a poco fueron exterminados, cayendo los últimos bajo el reinado de David y años posteriores. Sus tierras, entonces, fueron repartidas entre distintas tribus.
Pero no solo se habla de gigantes en Mesopotamia, en la Antigua Grecia, o en la Tierra Prometida.

GIGANTES EN EUROPA CENTRAL y EUROPA DEL ESTE

Existen varias leyendas de estas regiones que tienen a los gigantes como protagonistas (aunque son mucho más populares las de gnomos o enanos).
La más famosa (y la más bonita, todo hay que decirlo) nos habla de los gigantes como parte del panteón germano (aunque enlazan también con el nórdico). El padre de los gigantes se llamaba Ymir. Se dice que, al morir, su cuerpo se transformó en la tierra y su sangre, en el mar. Su cabello formó los árboles, de sus huesos nacieron los montes, y su cráneo se convirtió en la bóveda celeste. Los hijos de Ymir lucharon contra los dioses, al igual que sucedió con los titanes en las mitologías ya mencionadas.

Resultado de imagen de castillo de nideck alsaciaOtra leyenda cuenta que en Alsacia, concretamente en el castillo de Nideck, hubo un tiempo en el que los señores feudales eran gigantes. La hija del señor del lugar era una giganta joven, y nunca había salido de aquel castillo en lo alto de la montaña. Un día se aventuró a salir y explorar los alrededores. Descendió la montaña, y pronto llegó a un campo de labrantío. Los campesinos, los arados, y sus casas, le parecieron unos juguetes magníficos, y se los guardó en el delantal.
Su padre, al ver qué había traído, la reprendió y le dijo que si los campesinos no seguían cultivando los campos para ellos, se morirían de hambre.
A la joven giganta, no le quedó más remedio que volver a poner todo en su sitio, y dejar a los campesinos donde estaban.
Resultado de imagen de pulgarcitoLos hermanos Grimm también nos hablan de un personaje, que, como si fuera un Rey David de cuento de hadas, luchó contra enemigos mucho más grandes que él y los venció usando su intelecto: Pulgarcito

Su nombre original era Pulgarada y tenía el tamaño de un pulgar. Existen varias historias sobre los viajes de Pulgarada, y Perrault también escribió una nueva versión de esta historia, en la que Pulgarcito se enfrenta a un Ogro. En Japon se creó el personaje de To Chimbo (Pulgarcito), mientras que en Inglaterra ganaron popularidad las historias de Tom Thumb (que fueron fusionadas con parte de las leyendas Artúricas).
Las distintas versiones de Pulgarcito, tienen muchas cosas en común con otras historias de los hermanos Grimm (madres que abandonan a sus hijos en el bosque, hambrunas terribles, reyes tiranos y seres que devoran humanos). En la versión de Perrault, Pulgarcito no venció directamente al gigante, sino que robó las Botas de Siete Leguas, con las que podía recorrer grandes distancias y convenció al rey para que enviara a sus hombres a la casa del Ogro, y acabasen con él.

Resultado de imagen de sastrecillo astutoEl Sastrecillo Valiente (también llamado Siete de un Golpe o El sastrecillo astuto en España), también incluyen gigantes en sus historias, y convierten a sus protagonistas en verdaderos cazadores de gigantes. Ambas historias son de origen alemán, y se han escrito numerosas versiones desde entonces. En ellas, un joven sastre consigue vencer a un grupo de gigantes usando su intelecto y se hace con la mitad del reino como pago por sus servicios. En las versiones inglesas, el sastre cuenta con la ayuda de objetos mágicos, mientras que, en la versión original, solo se sirve de su ingenio para lograr su objetivo.

GIGANTES EN ESCANDINAVIA, LOS JÖTUN

Debido al origen protogermánico de estas leyendas, también tiene cierto protagonismo Ymir, aunque el desarrollo nórdico de estos mitos nos lleva por otros derroteros. De él nacieron las distintas razas de gigantes (de fuego y de hielo), que se enfrentaron a los descendientes de Buri (los dioses). Ymir fue asesinado por Odín, Vili y Vé (nietos de Buri), y su sangre ahogó a toda su raza, a excepción de Belgermir y su esposa, que repoblaron la tierra de hielo y niebla en la que vivían, llamada Niflheim. Los gigantes de fuego vivían en Muspelheim, otro universo.
Resultado de imagen de trolls ancientLos gigantes, llamados Jötun, recibieron su nombre de otra palabra más antigua, que hacía referencia a su voracidad y a su sed de sangre. De ahí que se los considerara come-hombres. Sin embargo, y pese a sus desavenencias, la unión entre dioses (Ases) y gigantes (Vanes) era habitual, y había parejas mixtas. No todos los gigantes eran grotescos, estúpidos o vivían en lugares brumosos. Otros eran hermosos y sabios, y alcanzaron una consideración similar a la de los dioses. Con la llegada del cristianismo, no obstante, estos gigantes fueron degradados y convertidos en trolls.

En la segunda parte, os hablaré de los gigantes de otros lugares del mundo y de las presuntas pruebas arqueológicas de su existencia. ¡Aquí os espero!
¡Hasta pronto, colegas míticos!

TO BE CONTINUED….

4 comentarios:

  1. hola! siempre de pequeñas nos llama la atencion los gigantes y sus historias, gracias por la info!! abrazosbuhos

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    1. Gracias!! Todavía tengo más información, pero ya iré escribiendo la entrada con calma. Hasta yo me he sorprendido con tda la información que hay sobre el tema. ¡Un abrazo!

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