domingo, 6 de enero de 2019

Especial: Los Gigantes, la Raza Perdida. Parte 2.




Siguiendo con la entrada de gigantes, hoy os hablaré un poco de los gigantes en otros lugares del mundo, y de las pruebas de su existencia. O de las presuntas pruebas, para ser más exactos.

GIGANTES EN IRLANDA
En Irlanda los gigantes eran especiales. En contraposición a la imagen más común de los gigantes, allí ni si quiera tenían brazos, y en lugar de una cabeza humana, estaban provistos de una enorme cabeza de cabra. Su nombre era Femoré, y descendían de un divinidad denominada Domnú. Después de una sangrienta lucha contra los De Danann, sufrieron un destino similar a los Nefilim de la Biblia, y finalmente fueron exterminados.



GIGANTES DE LA INDIA
Resultado de imagen de indra DIOSEn la mitología primitiva de la India no existía una clara distinción entre hadas, demonios, duendes, dioses y gigantes. Con el paso del tiempo y los diferentes cambios religiosos, se fueron estableciendo divisiones y terminologías separadas para estos seres, y los gigantes pasaron a ostentar una identidad propia, aunque más relacionada con los dioses y con los demonios que con otros seres feéricos. Por lo tanto, se puede hablar de los Asuras como gigantes, dioses o demonios. Pero lo que resulta aún más interesante de estos mitos, es su paralelismo con algunas leyendas nórdicas, cristianas y griegas. Agarraos que vienen curvas.
En las leyendas hindúes, se cuenta que el dios Indra utilizó su «piedra de rayo» contra Kesin, el rey de los asuras, y evitó en numerosas ocasiones el impacto de las acumulaciones de roca que el demonio le lanzaba para aplastarlo. El dios Thor (de las leyendas teutónicas y nórdicas) utilizó su martillo —Mjolnir— para destruir a Hrungner, que le había lanzado una masa de piedra, con el mismo fin.
Imagen relacionadaPor increíble que pueda parecer, los paralelismos continúan. Los dioses hindúes también encerraron a los gigantes/demonios/asuras en Patala (como hicieron los olímpicos con los titanes). Patala es una especie de purgatorio o inframundo, donde sufren terribles tormentos (sí, también hay fuego, como en el infierno cristiano). Y es el lugar donde estos seres esperan la batalla final, como en el Ragnarok o el Juicio Final.
Resultado de imagen de naga mitologia indiaTambién tienen mucha presencia los Nagas, una especie de demonios con forma humana hasta la cintura y cola de serpiente. Estas mismas criaturas también aparecen representadas como gigantes primigenios (tal y como he mencionado anteriormente). Y en otras épocas se los veneró como a semidioses. Según algunas de estas historias, vivían en un territorio propio, eran gobernados por un rey, y las hembras de la especie o naginis (llamadas lamias entre los griegos) podían mantener relaciones con hombres mortales. Había humanos con los que estas criaturas mantenían muy buenas relaciones y a veces intercambiaban con ellos un néctar especial que les otorgaba una gran fuerza.


GIGANTES AMERINDIOS
En el continente americano predominan en concreto los mitos iroqueses, los mexicanos, los norteamericanos y también algunas leyendas de la Patagonia.
Así han llegado a nosotros historias como la de los Ga Ho, gigantes y dioses de los vientos de los iroqueses (en esta tribu solían considerar a los gigantes también grandes magos, y sucede algo similar a lo ya mencionado en la India).
Resultado de imagen de uemasEn México, se habla de los Uemas, presuntos antecesores de los otomíes. Diestros en ciencias y artes, estos gigantes les proporcionaron conocimientos a otras tribus, sobre todo en materias relacionadas con la artesanía y la construcción. Estos seres, en apariencia fuertes, tenían una debilidad: el sol. Si permanecían mucho tiempo bajo la luz solar, su piel se endurecía y si caían, sus cuerpos se rompían en pedazos. Sus restos tenían poderes curativos. Después del gran diluvio, los uemas se extinguieron. (Es clara la relación con los mitos de la Atlántida y con el diluvio universal de la Biblia).
Resultado de imagen de fernando de magallanesDe la Patagonia tenemos un testimonio muy interesante, más que por su contenido, por su autor: Fernando de Magallanes, que, a diferencia de Cristóbal Colón, no tenía fama de bromista y farolero. En el libro «Viaje alrededor del mundo» escrito por Antonio Pigaffeta, se cuenta que la tripulación avistó a un hombre de estatura «gigantesca», que bailaba y se echaba arena por encima de la cabeza en una playa. Enviaron a un marinero a tierra que imitó sus movimientos, y el gigante decidió ir con él. Cuando vio al comandante y a sus acompañantes, los tomó por dioses y señaló al cielo repetidas veces. La descripción aportada dice lo siguiente de este curioso individuo: «Este hombre era tan alto que con la cabeza apenas le llegábamos a la cintura. Era bien formado, con el rostro ancho y teñido de rojo […] Sus cabellos eran escasos y parecían blanqueados con algún polvo.»

LOS GIGANTES COMO SERES FEÉRICOS
Existen también una serie de gigantes que podrían encuadrarse en subtipos. Destacan principalmente aquellos que forman parte de la mitología local de distintas regiones. Un claro ejemplo es el del folclore cántabro, que habla del Ojáncano, y de la temible hembra de su especie, la Ojáncana. Son parecidos a los ogros, y están más relacionados con el mundo natural, las hadas y en general, se los considera más bien como seres feéricos.
Los ojáncanos son la personificación del mal. Brutales y fieros, viven en los parajes más inaccesibles de la Montaña. Se alimentan de carne humana y son causantes de todos los destrozos imaginables, desde árboles arrancados, desvío de ríos, secuestros de niños o pastores (sus presas favoritas), y robo de ganado.
Resultado de imagen de ojáncanaGuarda ciertas similitudes con los cíclopes debido a su aspecto. Tienen un solo ojo en la frente, son enormes, están cubiertos de pelo rojizo y presentan también polidactilia, además de dos hileras de dientes que les permiten engullir a sus víctimas con comodidad. Su único punto débil es un pelo blanco en la barbilla. Si alguien consigue arrancarle dicho pelo, el ojáncano muere en el acto.
La ojáncana es, si cabe, aún más peligrosa y bestial. Amamanta a sus hijos/gusanos con la sangre de bebés humanos. Es lampiña y tiene los atributos físicos desarrollados en exceso, siguiendo la línea de las creencias antiguas. Rivaliza en crueldad con las lamias y otras criaturas femeninas demoniacas.


LAS ¿PRUEBAS ARQUEOLÓGICAS? DE LA EXISTENCIA DE GIGANTES
Resultado de imagen de tumbas de gigantes cerdeñaExiste un lugar en el la cantidad de pruebas (documentales, arqueológicas y de los lugareños) es poco menos que inquietante: Cerdeña. Aunque existen testimonios antiguos sobre la existencia de gigantes en distintos lugares del mundo, casi todos de época megalítica, es en Cerdeña donde nadie parece ponerse de acuerdo sobre el tema. Por un lado, varios testigos dicen que algunos parientes suyos no solo habían desenterrado numerosos huesos humanos de tamaño descomunal (individuos de más de dos metros y medio), sino que después de enviarlos a universidades locales y dejar el tema en manos de arqueólogos y científicos, solo habían recibido un silencio abrumador como respuesta, o afirmaciones cuanto menos sospechosas sobre la pérdida de dichos restos. Los locales insisten en que hace años, las autoridades que eran alertadas de tales descubrimientos, llegaban, recogían todo con el mayor secretismo posible y hacían desaparecer toda evidencia, para frustración general. En algunos casos, hasta amenazaron a distintos agricultores para que no le contaran nada a investigadores extranjeros, aunque muchos guardaron algunos de esos restos porque no se fiaban.
Resultado de imagen de gigantes lovelockEn cuanto a otros países se dice que, por lo menos en seis estados de Norteamérica, se han hallado, presuntamente, cadáveres de individuos que superaban los 2,70 metros de altura. En concreto, fue en el estado de Nevada, en la cueva de Lovelock, en el año 1924, que se encontraron estos misteriosos cuerpos. De esa región, existía ya un mito local muy antiguo que afirmaba que los nativos Paiute lucharon contra gigantes caníbales de pelo rojo y 12 pies de altura, llamados Si-Te-Cah, miles de años antes de la llegada de los colonos. Y esto, en teoría, es corroborado por textos mayas, hincas y aztecas.
Muchos autores pseudocientíficos afirman haber estudiado tumbas de gigantes (de mujeres y hombres), e insisten en que los académicos siguen ignorando y ocultando las pruebas de forma deliberada. En sus investigaciones dicen haber encontrado cráneos de personas de más de tres metros de altura, que tenían a veces cuernos, a veces dos filas de dientes y tanto seis dedos en las manos, como en los pies (tal y como dicen las escrituras). En otras ocasiones, esta información procede de recortes de periódico antiguos, y afirman que estos descubrimientos se sucedieron durante años en distintos lugares del mundo. No obstante, todos ellos se apoyan casi de forma exclusiva en relatos mitológicos, que como ya he mencionado, son muy numerosos, pero carecen de la estabilidad que aportarían pruebas físicas.


Mi pregunta es ¿Tiene sentido el ocultamiento de pruebas? 
Resultado de imagen de red hair giants native americanUn hallazgo de estas características pondría en entredicho las teorías predominantes sobre la evolución del hombre en la Tierra, y esto supondría una amenaza para los defensores del modelo tradicional. Además, incluir estos nuevos especímenes en la lista de homínidos, obligaría a reformular buena parte de la historia de la humanidad y a tomar como verídicas muchas afirmaciones que se consideraban parte de la mitología. 

El trabajo que conllevaría algo así es de tal magnitud que, puedo afirmar sin miedo equivocarme que no se hará ningún cambio a menos que se cuente con cientos de evidencias como estas. Un descubrimiento de esta clase, además, también pondría en entredicho la reputación de toda la comunidad de historiadores, arqueólogos, biólogos e investigadores relacionados, y en las circunstancias actuales, con el peso que está ganando la pseudociencia en los medios de comunicación y en el imaginario colectivo, podría derrumbar los pilares mismos sobre los que se asientan estas ciencias, que en buena parte dependen de la notoriedad, fiabilidad y lógica aplastante de sus planteamientos.

De momento, estas pruebas están lejos de ser concluyentes y nadie está dispuesto a «ponerle el cascabel al gato». Para que esto cambiase, un arqueólogo de fama reconocida tendría que encontrar una tumba en perfectas condiciones, en la que hubiera más de un cadáver (de un hombre y una mujer de más de 2,70 m), y a ser posible, que dichos restos estuvieran perfectamente conservados. Preferiblemente, dichos cadáveres tendrían que venir acompañados de un ajuar también de un tamaño superior a la media y muestras claras de que dichos individuos pertenecían a una civilización avanzada, o como mínimo, a una cultura que encaje con la información aportada por los documentos escritos. Y aunque se consiguiera encontrar todo esto, todavía podrían considerarlo un hecho aislado o un montaje. De manera que la existencia de gigantes seguirá siendo un tema difícil, escabroso, y con muy pocas probabilidades de éxito.

2 comentarios:

  1. Holaa, qué interesante entrada, de veras que estas teorías conspirativas de esconder cosas me parecen geniales ja, ja, o sea, no tanto que los científicos guarden cosas porque va en contra de toda la ciencia, pero uff, que sí sí, o si no, pues es mega interesante, y me intriga lo que México tiene sobre gigantes :D
    ¡Beesos! :3

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    1. Hola!! Pues sí, la verdad es que hasta yo estoy un poco mosca con el asunto. No esperaba encontrar tanta cosa. Intento no caer en el lado de la conspiración, porque hay mucha información falsa, pero me niego a creer que todo sea mentira. Nadie tiene tanto tiempo libre. Como el tema del manuscrito Voynich. Decian que igual era todo inventado, y a mí me parece que nadie invertiría tantas horas en algo tan elaboeado solo para gastar una broma. Es muy retorcido. Gracias por leer! Un besote!

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