lunes, 25 de marzo de 2019

ESPECIAL: Posesiones demoniacas. Parte 1.


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El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados.
 Los actos de los hombres no merecen tanto.
Jorge Luis Borges

¡Buenos días, colegas míticos! Aunque ya he realizado alguna aproximación en entradas anteriores, como en Dioses, ángeles y demonios, considero que el tema de las posesiones demoniacas es tan amplio, delicado y complejo, que merece un análisis aparte. Debido a sus tintes macabros, a su popularidad en el cine de terror, y al interés morboso que suscita en la cultura popular, tratar este tema no carece de dificultad. Pero tenía que hacerlo, ya que su relación con las invocaciones, los dioses o la magia, es demasiado evidente, y en general, su peso en las ciencias ocultas es demasiado grande como para obviarlo o ignorarlo. De manera que, como advertencia, solo diré que esta entrada es muy interesante, pero no demasiado apta para lectores aprensivos. Además, y debido a las exigencias de la propia materia, incluiré también un pequeño apartado sobre Nigromancia en la segunda parte, para aquellos que han oído campanas, y quieren saber dónde están. Como se suele decir, conocer algo a medias es peor que no saber nada. Y personalmente, me gustaría dejar claros los conceptos básicos.