lunes, 23 de marzo de 2020

Hércules, el héroe de Disney y su origen mitológico




Esta producción de Disney fue y sigue siendo una maravilla de la animación, y  motivó buena parte del interés que siente la generación millennial por la mitología. No obstante, existen numerosas diferencias entre la versión que se presentó al público infantil, y la versión original en la que se basó el argumento. La película incluye numerosas referencias mitológicas y guiños constantes, que en ocasiones solo son advertidos por aquellas personas que ya conocen los mitos, lo que también hizo las delicias de varios adultos.




La película comienza con la aparición de las musas. Aparecen cinco, cuando técnicamente, eran nueve o más. No sorprende que alaben a Zeus, pues eran sus hijas. Durante su relato introductorio, fusionan Cosmogonía y Teogonía (el origen del mundo y el origen de los dioses) y acusan a los titanes de provocar el caos, cuando el propio caos era anterior a la existencia de los titanes

De hecho, los titanes no eran muy distintos a los dioses, sino que eran sus padres, y algunos, como Prometeo, lucharon en el bando de los dioses olímpicos. Cabe recordar que los titanes no eran malvados, solo inmortales, y no estaban dispuestos a ceder el control a sus hijos, porque estaban destinados a disputarles el control del mundo. Los propios titanes habían protagonizado una rebelión contra sus propios padres (Urano y Gea), por lo que ya sabían lo que iba a ocurrir y trataron de evitarlo. Pero Zeus consiguió llegar a la edad adulta gracias a su madre Rea, y así liberar a sus hermanos, los dioses olímpicos, que estaban atrapados en el estómago de Cronos.

En la película (y según el mito) los dioses viven en el Olimpo, y se puede ver a varios de los más famosos en las imágenes de la fiesta, entre ellos a Poseidón, a Atenea, a Afrodita, a Ares, Cupido, Artemisa, Hermes,  Dionisos, Hefesto, (incluso una breve aparición de Narciso con un espejo). Hermes hace una breve mención a Orfeo como un romántico (una bonita referencia a su vida, ya que fue a buscar a su amada Eurídice al Inframundo).

La primera escena en la que comienzan a notarse grandes diferencias es la siguiente: Están celebrando el nacimiento de Hércules. Y es aquí donde viene la primera gran licencia de Disney. Hércules era hijo de Zeus, pero su madre no fue Hera, sino la reina Alcmena, esposa del rey de Tirinto, Anfitrión

Hera sabía que Zeus deseaba a Alcmena y permitió que ella yaciera con su esposo, a pesar de que se sentía herida. Razón por la que Hércules (Heracles) lleva dicho nombre. Significa «regalo de Hera». De hecho, el primer nombre que se le dio a Heracles fue Alcides, y durante su infancia fue objeto del desprecio por parte de Anfitrión, que prefería a su hermano Ificles, que era el hijo legítimo. De hecho, Anfitrión había estado a punto de matar a Alcmena, porque sabía que lo había engañado con otro. Obviamente, esta era una historia demasiado cruda como para transmitírsela a un público infantil. Y Disney optó por la versión más cristiana del asunto, que Zeus y Hera fueran un matrimonio feliz y Hércules fuera un hijo legítimo y amado por ambos.

También habría que mencionar el hecho de que Zeus y Hera eran hermanos, algo que obviamente era mejor no destacar. Aunque los dioses eran en realidad personificaciones de los elementos, el tema del incesto no dejaba de ser preocupante para antiguos y contemporáneos.

Cambiando de tema. Según la versión Disney, Zeus creó a Pegaso para que fuera la mascota y acompañante de Hércules. Según las versiones mitológicas más populares, era en realidad el caballo de Zeus, y lo montaron tanto Belerofonte como Perseo (este episodio es más controvertido, porque otros autores dicen que este último se sirvió de las sandalias aladas de Hermes para llevar a cabo su misión). Pero se trata de una historia muy antigua y no se sabe con certeza cuál de las dos versiones era la más formal.

Con la aparición de Hades, introducen una clara referencia al Diablo cristiano (con el asunto del fuego). Hades era el dios del Inframundo, el hermano mayor de los Olímpicos. Era un dios taciturno y marginado, ya que el reino de los muertos, aunque rico, no era muy popular entre los humanos y no se le realizaban demasiadas ofrendas. En la película es claramente el villano, y posee un carácter irascible, malicioso, vengativo y amargado. Sin embargo, el verdadero Hades era un dios muy digno. Ni si quiera se encargaba de juzgar a los muertos, algo que no consideraba de su competencia. No abandonaba su reino y estaba casado con su sobrina Perséfone, que regresaba con su madre unos meses al año (lo que dio lugar al mito de las estaciones). 

Su carácter era poco festivo y melancólico, pero no era un mal tipo. En el film menciona que fue Zeus quien le encargó la tarea de dirigir el Inframundo, algo que no fue así, sino que él mismo decidió echar a suertes el dominio de los Cielos, el Mar y el mundo subterráneo, cuando podría haber reclamado lo que le pertenecía por derecho de nacimiento. No obstante, ya que Zeus había ostentado el liderazgo de los Olímpicos desde que los había liderado en la lucha contra los titanes, quizá se sintió en deuda con él y decidió recurrir al azar para resolver el asunto de la sucesión.

En realidad nunca tuvo nada en contra de su sobrino Heracles. Por el contrario, fue Hera quien se dedicó a martirizar a Heracles durante toda su vida, porque le recordaba la infidelidad de su marido.
Tras esta escena, aparece Hades desplazándose en una barca hacia sus dominios del Inframundo (este lugar era mucho más grande y disponía de zonas diferenciadas) y Caronte, el barquero, aparece bajo la forma de un esqueleto, haciendo referencia, una vez más, a la muerte.

El Caronte original era en realidad un tipo agraciado, con el aspecto de un marinero. También aparece el Can Cerbero, un perro de tres cabezas, bastante bien retratado. En teoría era el guardián de una de las puertas del Inframundo, aunque no era la única criatura peligrosa que moraba en sus profundidades.



Cuando llega a su destino, Hades llama a Pena y Pánico, algo muy apropiado, porque en la mitología eran Deimos y Fobos, unos hermanos que siempre iban juntos. Ambos eran hijos de Ares y Afrodita.
Hades estaba esperando a las Moiras (también conocidas como Grayas, que eran similares a las Nornas de los nórdicos), tres mujeres que conocían el Destino y que habían nacido ancianas. Las tres mujeres se entretienen cortando el hilo de la vida de los mortales, haciendo referencia a su paralelismo con las Parcas, antes de reunirse con Hades.

Después de camelárselas durante un rato, les pregunta si Hércules podría poner en peligro su plan para derrocar a Zeus. Teniendo en cuenta que Zeus tuvo cientos de hijos (como personificación de la potencia reproductiva de la naturaleza), que se preocupe solo por Hércules resulta cuanto menos ridículo, pero queda bien (se ajusta al cliché del elegido/héroe, que siempre funciona).

Al final las Moiras profetizan cómo Hércules acabará con la intentona de Hades si llega a cumplir los 18 años. Y lo hacen en verso (tal y como se cuenta de las antiguas Pitonisas o Sibilas). Tras esta profecía, Hades decide servirse de sus secuaces para que le administren una poción mágica a Hércules, para volverlo mortal y poder matarlo más fácilmente.
Pena y Pánico secuestran a Hércules, de forma que provocan la ira de Zeus. Debido a una salvaje tormenta, no consiguen llevar a término su plan y no consiguen que Hércules se beba toda la poción, de forma que mantiene su fuerza sobrehumana.  Antes de que puedan acabar con él, aparece una pareja de campesinos (Alcmena y Anfitrión) que nunca habían consumado su deseo de tener hijos y creen que es una señal divina, por lo que se hacen cargo de Hércules. De nuevo, es otra pareja que se ajusta al estándar de Disney, y no una familia disfuncional.

Entonces, Hércules agarra a Pánico y Pena que se han transformado en dos serpientes y después de darles una paliza, los lanza por los aires. La escena de Heracles luchando con dos serpientes (enviadas por Hera) en su cuna, sí esta presente en la mitología y es bastante famosa.
En este punto, Pena y Pánico deciden ocultarle la verdad a Hades para evitar que los castigue, lo que permitirá a Hércules llegar a la etapa adulta.

En la película, la fuerza de este, sin embargo, lo convierte en un peligro público y todo el mundo se aleja de él. En la versión mitológica Heracles tampoco era un tipo popular al principio, y su verdadera historia comienza tras una tragedia personal que mencionaré más adelante.

Seguimos con la versión cinematográfica. Al final Anfitrión y Alcmena le confiesan a Hércules que es adoptado y él decide ir al Templo de Zeus para buscar respuestas a sus preguntas. Lo más natural habría sido ir al Templo de Apolo, en Delfos, pero este cambio favorecía al guion, ya que el propio Zeus toma el cuerpo de la estatua para comunicarse con Hércules y así poder decirle que es su hijo, y que si desea ir al Olimpo y reunirse con los demás dioses, tendrá que convertirse en un héroe verdadero. Le entrega a Pegaso, ya crecidito y lo manda a buscar a Filoctetes, el «entrenador de héroes». Esta, aunque muy divertida, es otra gran licencia. Filoctetes aparece en una tragedia griega, pero no tiene nada que ver con este personaje.

Según la historia original, fue Quirón, un centauro, quien entrenó a Heracles, que resultó ser ducho en muchas disciplinas, siendo el tiro con arco y el uso de la maza sus especialidades. No era un gran espadachín (sobre esto también hay unas cuantas bromas a lo largo de la película: rompe una espada durante el entrenamiento, dobla otra y cuando le toca pelear siempre la pierde), pero nunca llega a utilizar la característica maza que siempre se asocia al Heracles mítico.

En la película, cuando Hércules llega a la isla donde vive Fil, se topa con un entrenador jubilado que ha renunciado a sus sueños de juventud. La primera escena es muy interesante, ya que Filoctetes es un sátiro, y como los sátiros eran criaturas lujuriosas, se pasaban la vida persiguiendo a ninfas y mujeres hermosas. También les gustaba la comida y el baile. Vamos, que les gustaba la fiesta más que a un tonto un lápiz. Fil no es una excepción y aparece persiguiendo a las ninfas (una de ellas se transforma en árbol, como Dafne). Es casi un milagro que Disney no censurara esta parte, pero  seguramente creyeron que así sería un personaje más desenfadado y divertido, ya que su personalidad básica es bastante gruñona y triste. Es un personaje claramente contradictorio.

Fil invita a Hércules a entrar en su casa, que parece un gabinete de curiosidades, con recuerdos de aventuras pasadas.
Lo primero que se ve es un fragmento del mástil del Argos, el navío de Jasón y sus Argonautas.  Según las leyendas, era profético (una especie de GPS mágico que les ayudaba a alcanzar su destino sin necesidad de tecnología marítima). Según la mitología, Heracles formaba parte de la tripulación del Argos y era de la edad de Jasón, lo que resulta totalmente anacrónico.

Fil sigue mencionando a los héroes a los que entrenó, entre ellos Odiseo (el legendario Ulises) contemporáneo de Aquiles. El punto interesante de Odiseo es que era el único cuya ascendencia era mortal, y el que brilló más por su intelecto que por sus habilidades físicas. Un héroe del pueblo, por decirlo de alguna forma, aunque fuera un rey.
También menciona a Perseo y a Teseo. Perseo fue el vencedor de Medusa, (también hijo de Zeus) y Teseo, hijo del rey de Atenas, fue el héroe que venció al minotauro (aunque posiblemente su padre no era otro que Poseidón).

Por último, le habla de Aquiles, su favorito, que según él «lo tenía todo» pero su talón lo echó todo a perder. Esto también tiene su interés, ya que el talón de Aquiles era la única parte de su cuerpo que resultaba vulnerable (esto recuerda un poco a Sigfrido, que se bañó en la sangre del dragón y también se dejó una parte). La madre de Aquiles, la ninfa Tetis, lo bañó en la laguna Estigia, pero lo sujetó por el talón, de forma que todo su cuerpo era indestructible, a excepción de esa parte.

Finalmente, Fil le dice a Hércules que su sueño era entrenar al mayor héroe de la historia, y que los dioses colgarían su retrato en las estrellas. A esto se lo llama catasterismo, y es el mayor regalo que los dioses concedían a los que consideraban unos héroes.
De camino a Tebas (que en realidad es más conocida por el mito de Edipo y la Esfinge y por los Siete contra Tebas que por cualquier otra cosa) escuchan gritar a Megara, que está siendo acosada por el centauro Neso.  Aquí se mezclan varias cosas. Punto uno: Megara.  La película no aclara realmente quién es, o de donde viene, y los datos sobre su vida anterior al pacto con Hades son muy vagos. Según los mitos originales, Megara era la hija mayor de Creonte, rey de Tebas, y fue la primera esposa de Heracles. 

Neso, por otro lado, a quien intentó raptar no fue a Megara, sino a Deyanira, otra esposa de Heracles, y fue el contacto con su sangre lo que hizo que Heracles agonizara entre terribles dolores, pues al igual que sucede con la Hidra, o con la Quimera, la sangre de los centauros también es venenosa.
Después de la pelea, y de que Megara le confiese a Hades la existencia de Hércules, Hades se enfada y suelta una llamarada de fuego. Generar fuego no era una de las habilidades de Hades, ni mucho menos.
El siguiente punto de la película con cierta validez mitológica es la lucha contra la Hidra, que aquí es enviada por Hades (que sustituye a Hera como enemigo principal de Heracles). Siguiendo la norma Disney, se evita el momento crucial de la vida de Heracles, en el que Hera le envía la locura y él asesina a su esposa Megara y a sus tres hijos, lo que lo empujó a ponerse a las órdenes del rey Euristeo, y por consiguiente, realizar los 12 trabajos. En estas circunstancias es comprensible la censura, porque se trata de uno de los momentos más salvajes del mito.

Durante su lucha contra la Hidra se le vuelve a caer la espada, y descubre que cada vez que le corta una cabeza, surge otra.
La hidra era un monstruo primigenio de tipo acuático que guardaba una de las entradas al inframundo, situada en Lerna. En la película, Heracles acaba con ella provocando un deslizamiento de roca, mientras que en el mito contó con la ayuda de su sobrino Yolao, que a medida que Heracles cortaba cabezas, iba cauterizando los cuellos.

Después de su victoria contra la Hidra, las musas empiezan a cantar y a lo largo de la canción van apareciendo escenas que representan algunos de los 12 trabajos de Heracles (salpicadas de otras escenas humorísticas y modernas). Aparece el jabalí de Erimanto, que era carnívoro y arrancaba árboles de raíz; el león de Nemea, cuya piel era tan dura que no podía ser atravesada por las armas (piel que en el mito llevaría puesta para protegerse de los ataques), aspecto con el que sería representado en más de una ocasión. Otra criatura que aparece durante un segundo es una de las aves del Estínfalo, que eran muy agresivas y tenían patas y picos de bronce; en la película la encierra en una jaula gigante.

Luego Hades le manda a un triplete: a la Gorgona, al Toro de Creta y a un grifo (aquí han añadido más criaturas, por mero placer, siendo el Toro de Creta, bajo la forma del minotauro, el único que se incluye en los Trabajos).
En la escena en la que Hades busca una debilidad de Hércules, menciona la caja de Pandora, y el caballo de Troya para los Troyanos (una forma muy sutil de comentar el tema de la Iliada y la Eneida).

Cuando Hércules vuelve a salir, lo hace con la piel del león de Nemea (aunque tiene la apariencia de Scar) y Fil le va leyendo la agenda mientras un pintor intenta retratarlo en una vasija. La lista incluye otro de los trabajos de Heracles, limpiar los establos del rey Augías, y el robo del cinturón de las Amazonas (el de Hipólita).

Durante la cita con Megara, Hércules habla de que han asistido a una obra de teatro que resume como «Esa cosa sobre Edipo» y después hace como que se saca los ojos y dice «y yo pensaba que tenía problemas». Fue un detalle brillante en el que hacían referencia a la tragedia Edipo Rey, pero procuran no mencionar que se sacó los ojos cuando descubrió que se había casado con su propia madre. Estoy segura de que muchos padres habrían puesto el grito en el cielo si hubieran captado la referencia. Sin duda esta clase de pequeños detalles quedarán para el recuerdo en los años dorados de Disney.

Megara se pincha con la flecha de una estatua de Cupido, el dios del deseo amoroso según los romanos (basado en el Eros griego) y ella le lanza una mirada asesina, lo que incluye otro detalle mitológico a la lista.
Lo siguiente que merece atención es el asunto de la alineación planetaria. La importancia de la astrología en aquella época era muy superior a la actual y de verdad creían que la influencia de los planetas podía determinar el futuro de los humanos, ya que eran eventos poco habituales y resulta natural que los cargasen de significado místico.

Cuando Hades habla con Hércules, consigue convencerle para que firme un trato con él (al estilo de un demonio) y renuncie a su fuerza durante 24 horas, a cambio de liberar a Megara. Él accede, y Hades aprovecha para liberar a los titanes.

En la película, los titanes se asocian a distintas fuerzas la naturaleza y carecen de forma humana, a diferencia de los Olímpicos. En los mitos, no obstante, no existía una verdadera diferencia entre los titanes y los dioses olímpicos. Disney los retrata como Hielo, Lava, Tornado, Piedra y (esto es interesante) un cíclope.
En cambio, en la Teogonía se menciona a los titanes más relevantes, entre ellos a Cronos, Gea,  Rea, Urano, Hiperión, Leto, Jápeto, Prometeo, o Atlas.
En la película, Hefesto, el artesano de los dioses, se pone manos a la obra y empieza a preparar los rayos de Zeus en su fragua mientras los demás dioses se preparan para pelear. Hefesto no era un dios agraciado, pero sin duda era el mejor fabricando armas.

En cuanto al cíclope, técnicamente sería hermano de los demás titanes, aunque estaría más relacionado con los gigantes. En teoría, los cíclopes eran aliados de los olímpicos, ya que fue Zeus quien los sacó del Tártaro. De modo que ellos, como muestra de agradecimiento le dieron el rayo, a Poseidón su tridente y a Hades, el casco de invisibilidad.

Después de vencer a los titanes, Hércules se enfrenta a la prueba definitiva (algo que también está inspirado en la mitología clásica) bajar al inframundo y regresar al mundo de los vivos. Esto solo lo han hecho unos pocos, entre ellos Heracles, Teseo, Eneas, Ulises y Orfeo.  En la película, bajará para rescatar el alma de Megara, (y Disney aprovecha para incluir otro de sus trabajos, el secuestro del Can Cerbero, el perro de tres cabezas que guardaba la entrada).

Hércules recupera el alma de Megara, arriesgando su propia vida, lo que lo convierte en un dios.  Después será recibido con honores por los dioses, que le ofrecen un puesto entre los olímpicos, y Zeus premia sus actos colocando su retrato en las estrellas (lo que se llama catasterismo). Aunque en la versión de Disney él se niega a quedarse en el Olimpo y vuelve a ser mortal para poder casarse con Megara, la versión original es mucho más dura

Traicionado por su segunda esposa, Deyanira, (que se enteró de que su esposo deseaba a Yole), recibió una capa envenenada con la sangre de Neso, y al no poder escapar del terrible dolor que le provocaba, Yolao, su sobrino, fabricó una pira y le prendió fuego a Heracles.  El cuerpo mortal del héroe se consumió, y fue recibido entre los Olímpicos. Finalmente, Hera lo perdonó y lo tomó como hijo adoptivo, casándolo con la bella Hebe, que era también hermana del propio Heracles, al igual que Hera lo era de Zeus.



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